Vosotros y ellos


Hay quien dice que escribiendo se siente un dios porque puede crear su propio universo. No es mi caso.
Los relatos que leeis (y las novelas que aún no leeis) están tejidos con lo vivido. Con lo que escucho, lo que veo y lo que me cuentan. Y muchas veces, aunque no lo sepáis, con vosotros sentados junto al teclado, dictándome.
Me falta tiempo para plasmar todas las historias que quisiera, no necesito inventarlas. 
Hay tantos personajes queriendo salir que, a veces, me veo obligada a mezclar varios para hacer uno. Eso lo reconozco.
Otros son tan intensos que no admiten cambios ni maquillaje y salen tal cual: son los retratos de personas reales a los que me limito a cambiar el nombre y que podéis pensar que son fruto de mi imaginación, quizá porque reúnen cualidades que nos parece mentira encontrar al mismo tiempo en una sola persona.
La realidad supera la ficción, es la pura verdad, así lo creo, así lo he constatado. Para lo bueno y para lo malo. 
Y la realidad, la vuestra o la mía, la de ellos, es, literariamente, lo único que me interesa. 
Por eso hoy, miércoles, mi día favorito de la semana, os lo dedico a vosotros y a ellos, a todos los que estáis empeñados en llenarme de vivencias y palabras para que no me falte nunca el cotidiano placer de escribir.